viernes, 20 de diciembre de 2024

Seis ensayos deseantes: De Cárcel de amor a la post-última poesía española

 


Poeta sutil, epigramático, agudo, combina la virtud del buen crítico que borda y desborda, con un conocimiento cabal y justo, textos y contextos de variados géneros y épocas: desde la Cárcel de amor de Diego de San Pedro a la última poesía española… Un magnífico vuelo de bumerán: las lecturas del crítico, en sinuosos movimientos giratorios, vuelven al punto de partida: al lúcido poeta que es Pedro Granados.

Antonio Carreño (Brown University)

“Deseantes” describe con propiedad la naturaleza de estos cinco ensayos críticos del excelente poeta peruano Pedro Granados. Responden, como diría León Hebreo, a un esencial y trascendente erotismo, que proscribe la desidia y que abarca un concepto analógico del mundo. Mediante el análisis riguroso de una forma (un tropo, un tema, una obsesión), el profesor Pedro Granados da con el sentido, descubre y eleva al nivel de la aprehensión consciente los tonos armónicos más expresivos –tantas veces recónditos –y semánticamente centrales de los textos aquí considerados.

Alan E. Smith (Boston University)

“Excelente colección de ensayos”.

Jenaro Talens



miércoles, 18 de diciembre de 2024

EUNUCOS: EL AMOR SEGÚN CÉSAR VALLEJO


Nueva novela breve de Pedro Granados, cuya primera fue Prepucio carmesí (New Jersey: ENE, 2000). Eunucos se divide en cinco “capítulos” (Fozi lady!, La asesina, Terremoto, Eunucos y Trina entre los dos el Inca) y gira en torno a la visión del poeta peruano de lo que sería el amor multinaturalista, aquel inspirado en el mito de Inkarrí. Novela experimental donde confluyen múltiples géneros literarios: poesía, ensayo y narrativa propiamente dicha; y donde, a través de esta complejidad formal, dos historias son las que constantemente se entrecruzan: una biografía apócrifa de César Vallejo y una auto ficción.

sábado, 7 de diciembre de 2024

EUNUCOS (work in progress)


EUNUCOS (O el amor según César Vallejo)

Qui potest capere capiat

Fozi lady!

La asesina

Terremoto

Eunucos

Trina entre los dos el Inca


Nueva novela breve, entre las cuales la primera fue Prepucio carmesí (New Jersey: ENE, 2000).


 

miércoles, 4 de diciembre de 2024

martes, 13 de agosto de 2024

Inkarrí en jopara-guaraní/ Cristino Bogado

 



Saber hacer reír saber hacer llorar
Japoro puka kuaa vaerä
Japoro rase kuaa vaerä
Pero arráncame el amor, amada mío
Emondoro yvotyicha che mba’asy, nde vayro
La luna es el alfil
Jacy ko hina peteï tembo piripipi
En el discreto trompo de la infancia
Trompo araza ojere mitä tiempopeguare
Enterrado he renacido
Añeñoty ha aikovejevy
Nuevo brote entre las sombras
Hoky hovy pytumby apytepe
Cubierto de caca
Tekaka ne mo’a
Igual a todo mamífero
Mymba javegua nde ha che


http://blog.pucp.edu.pe/blog/granadospj/2024/08/12/inkarri-en-jopara-guarani-cristino-bogado/



lunes, 15 de julio de 2024

Inkarrí/ Bruno Melo Martins

 

Bruno Melo Martins y su acogedora Livraria Ponta de Lança (SP)

La pregunta por la poesía peruana, si no la de toda nuestra región, coincide con la pregunta por Pedro Granados.  De qué otra manera podríamos explicarnos el fervor por la vida –entiéndase poesía– que suscita cuando lee sus poemas o cuando explica, por ejemplo, la obra de su compatriota César Vallejo.  Ningún otro poeta que conozcamos plantea el asunto como lo hace Pedro Granados.  La mayoría, desde un empaque de seguridades (entre esto la prensa solícita en captar y comunicar novedades) termina en incertidumbres, soliloquios o descrédito (y desafuero) incluso del pensamiento en sus poemas.  En cambio, en la poesía del peruano, ocurre exactamente lo opuesto, desde un empaque de fragilidad o murrmullo, su texto echa mano de las múltiples dimensiones que somos y entre las cuales nos movemos y poco a poco (segundo a segundo) termina reconstruyéndonos.  Levanta la piedra que somos, la lengua de agua ávida que somos. Vivimos para que nos beban, existimos para la compañía, de antemano somos una orquesta (los estudiosos hablan de una red) de seres que circulan del día a la sombra; aunque  de cara inequívocamente al sol.  Todo esto nos lo hace recordar, mejor dicho, lo sabe encarnar la poesía de Pedro Granados.  Agua volcada de la noria, rueda escapada de la carreta de la poesía actual de nuestro continente.  Bruno Melo Martins (Brasil)


lunes, 8 de julio de 2024

Inkarrí: Estado de la cuestión

 


-Hay momentos en tu poemario que parecen parte de una conversación hostil con Altazor.  Intenso lo tuyo y a veces persuasivamente confesional. Me atrapó.

-Mucha gracias, Alicia.  Altazor constituiría la paulatina descorporeización (metafísica occidental); mientras Vallejo, más bien, apostaría precisamente por lo opuesto: la inclusión de todos los cuerpos posibles (metafísica amerindia o multinaturalismo).  ¿No?

Sirva este sumario diálogo, entre una amiga académica y su discípulo, para situar el marco mayor de lo que a la larga propondría Inkarrí (Lima: VASINFIN Ediciones, 2024); es decir, su indagación penúltima porque la postrera pertenece exclusivamente al lector y muy rara vez se hace pública.  Efectivamente, este reciente poemario de Pedro Granados se nos presenta a manera de un atajo, por lo común, frente a fatigosas e impotentes explicaciones, para en dos zancadas encontrarnos cara a cara con lo que constituye una ya porfiada reflexión  trasatlántica sobre el cuerpo; y más bien, desde esta orilla, pasarnos algunas “diapositivas” de lo que se trae entre manos el multinaturalismo: “seres humanos y animales (y objetos) compartimos un alma común, lo que nos diferencia son los cuerpos”.   Amerindios todos.  Lo cual nos hace recordar una anécdota contada por Armando Almánzar Botello respecto a que, en el pueblo de sus abuelos, se sucedían permanentes discusiones sobre si tal o cual era verdaderamente un Almánzar en desmedro de otros que sólo pugnaban por serlo o en apariencia no lo eran; situación que zanjó de una vez por todas el abuelo de Armandito cuando, decididamente encaramado sobre una banca del parque del pueblo, enfatizó: -“Todos ustedes son Almanzar”.  Y punto.

Entre otras lecturas que se vienen sucediendo, publicadas o no, tenemos ésta de un buen amigo, también poeta, que apunta a otros aspectos; aunque no por ello menos pertinentes:

-Querido Pedro, tu “Inkarrí” es una maravilla. Si en nuestro país no existiera tanta envidia, daría mucho que hablar porque se trata de un libro (con una voz distinta) que dice mucho acerca de la poesía, al revés de aquella (peruana y de otras latitudes) que, como bien dices, nada tiene que ver con la poesía y solo ofrece una grandilocuencia que habla demasiado y no dice nada. Sé que me estoy quedando corto en la apreciación de tus poemas y eso se debe a que me resulta difícil poner en palabras lo que he sentido -y sigo sintiendo- al leerlos. No sé cómo decírtelo, pero si pudieras verme en este instante, notarías mi emoción en el brillo de mis ojos, reflejo de lo que pienso y siento. Un gran acierto el cerrar el libro con “Desaparecer un cuerpo”, tremendo arte poética que echa luz sobre el resto de los poemas.

Hasta, aunque es posible se continúen multiplicando, otras reseñas ya publicadas y no menos agudas ni generosas (Carlos Quenaya, Roberto Zariquiey, Milton Manayay). Inkarrí, que cierra con broche de sol una saga constituida por los últimos poemarios de Pedro Granados: Roxosol (Arequipa, Perú: Cascahuesos, 2018), edición bilingüe español/portugués, con versiones de Amálio Pinheiro; La mirada (Buenos Aires: Buenos Aires Poetry, 2020); y la antología, Amerindios/Amerindians (New York: Artepoetica Press, 2020), con poemas traducidos al inglés por Leslie Bary, Sasha Reiter e Isaac Goldemberg.